Rumbo 2019

De la irrupción de Podemos a la consolidación del cambio

Hace cuatro años, Podemos irrumpió en la escena política española para transformar profundamente el sistema de partidos y abrir la puerta al cambio político en nuestro país. Desde el ciclo de las elecciones europeas de 2014, en el que por primera vez el bipartidismo caía a mínimos históricos, hasta las elecciones generales de 2016, Podemos apostó, casi en exclusiva, por la vía electoral para desafiar al bipartidismo. Pasamos, en aquel momento, de un ciclo de movilizaciones sociales a un ciclo de movilización electoral donde la prioridad era ganar.

El partido se diseñó, sobre todo, para ser eficaz; para afrontar con éxito la batalla de la comunicación política y la de relatos en los medios de comunicación. Fuimos capaces de superar el 20 % de los votos, más de cinco millones, lo que no tiene parangón ni en España ni en Europa. De la misma manera, ganamos las principales capitales de España, devolvimos las instituciones a la gente y demostramos que gestionamos mejor al tiempo que somos capaces de aumentar la inversión social, plantando cara a los oligopolios eléctricos y a los buitres financieros que intentan especular con la vivienda.

Estos tres años de gobierno en la capital de Madrid nos han aportado un bagaje imprescindible que sirve de aval a la ciudadanía. Pero Madrid solo no puede; Carmena ha tenido que enfrentarse a un Montoro que sigue asfixiando las Administraciones locales y autonómicas para que el ejemplo no cunda, pero en 2019 ha llegado el momento en el que debemos consolidar el amplio espacio del cambio, enraizando, sembrando el futuro y uniendo fuerzas entre Ayuntamientos para que nuestro bloque histórico siga avanzando posiciones y el cambio sea irreversible.

Los ejemplos del Ayuntamiento de Madrid y de Manuela Carmena tienen que servir para explicar a nuestros vecinos y vecinas de toda la Comunidad de Madrid que, cuando gobernamos, las cosas van mejor. Es fundamental apoyarnos en la experiencia de gobierno del Ayuntamiento y el papel de Podemos en las instituciones para presentarnos como una alternativa que puede ganar las elecciones.

Al mismo tiempo, es fundamental que Podemos crezca y pase de ser solo una herramienta electoral a ser también una herramienta de cambio social y cultural con capacidad para cambiar la vida dentro y fuera de las instituciones. La formación, la apertura de locales abiertos a la ciudadanía y el trabajo con la sociedad civil deben convertirse en las señas de identidad de un Podemos más fuerte y más amplio que el que emergió en 2014 para cambiar España.

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