Unid@s por el municipalismo

El municipalismo se constituye en estos momentos como una herramienta imprescindible para vertebrar el desarrollo de una democracia más avanzada en nuestro país. El papel de los Ayuntamientos del Cambio está resultando esencial para demostrar que, desde la institución más cercana, es posible practicar el rescate ciudadano y garantizar derechos sociales, transparencia, participación ciudadana, lucha contra la corrupción o políticas material y ecológicamente más sostenibles. Su papel es esencial para adelantar la España que queremos y podemos construir.

La unidad popular y el aprendizaje de los Ayuntamientos del Cambio constituyen bagajes políticos valiosos en los que hay que profundizar, ensanchando la base social del proyecto de Podemos y estrechando lazos con el objetivo de superar dificultades y mejorar los próximos resultados en las elecciones municipales de 2019.

La combinación de la autonomía local y de la coherencia de las políticas municipalistas con las líneas estratégicas de Podemos a nivel autonómico o estatal será clave para que nuestra acción municipal gire en torno al bienestar de las personas y el equilibrio medioambiental, y sea percibida como una concreción en lo cercano del proyecto político global que representa Podemos.

 

Para ello, es conveniente incidir en la alianza entre municipios y propuestas municipalistas, generando espacios de encuentro que ayuden a amplificar las demandas de comarcas, pueblos y ciudades, diseñar campañas políticas e impulsar proyectos compartidos. Solo desde la alianza municipalista se puede afrontar el estado de excepción sobre la autonomía local decretado por la reforma del artículo 135 de la Constitución española y su concreción en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria o la ley Montoro, cuya derogación resulta imprescindible para que la ciudadanía recupere y alcance nuevos derechos a través de los Ayuntamientos.

Desde el municipalismo se debe impulsar la remunicipalización de servicios públicos, devolviendo servicios arrebatados a la ciudadanía y mejorando la transparencia y la eficacia en la gestión; se ha de promover un cambio en el modelo productivo que nos aleje del crecimiento urbanístico infinito y favorezca la redistribución de la riqueza; y se debe diagnosticar y fiscalizar la gestión pública, destapando la corrupción del bipartidismo y las redes clientelares generadas por su forma de gobierno. Las políticas municipalistas deben estructurarse atendiendo siempre a la diversidad y al mestizaje de nuestra sociedad, así como a las condiciones de clase y género. Debe perseguirse, además, el equilibrio medioambiental y territorial (así como el derecho a la ciudad) desde la participación ciudadana, en un urbanismo que recupere la función social de la propiedad y de la ciudad y no mercantilice el espacio público.

La participación de la ciudadanía debe ser un eje vertebrador de esta estrategia.

Para atender estos objetivos políticos, Podemos ha de profundizar en la conformación de un nuevo bloque histórico de cambio que asuma la necesidad de “síntesis de muchas certezas” ya ensayada en las candidaturas municipalistas. En los municipios tendremos que promover y poner en marcha Espacio Municipales Abiertos al Cambio que consoliden y fortalezcan la propuesta municipal y donde nos encontremos en el camino hacia 2019, en lo concreto y en lo programático, con otras fuerzas políticas hermanas, organizaciones sociales y personas que compartan nuestra apuesta municipalista y nuestros mínimos programáticos y éticos. La participación de la ciudadanía debe ser un eje vertebrador de esta estrategia.

Top